CHISME
El vocablo griego schísma derivó en el latín schisma, que llegó al castellano como chisme. Se llama chisme a un rumor, un cotilleo o una habladuría que suele difundirse de boca a boca, muchas veces con el objetivo de criticar a una persona.
Cuando los chismes simplemente se centran en la suma de dinero que una persona gasta en sus tiendas favoritas por semana o en la cantidad de coches que tiene una determinada estrella de cine nadie puede sentirse muy ofendida, o al menos no se trata de datos que puedan perjudicar a los protagonistas a nivel legal; sin embargo, cuando nos adentramos en el terreno de los delitos, como ser el abuso de sustancias ilegales, todo cambia.
Los chismes pueden parecer divertidos para quienes los inventan y para aquellos que los esparcen; sin embargo, a veces atentan contra la reputación de los protagonistas al punto de poner en riesgo su continuidad en un puesto laboral o, peor aún, su libertad.
Todo esto nos lleva a preguntarnos por qué alguien siente la necesidad de inventar una noticia que involucra a otra persona, especialmente cuando las presenta de formas perjudiciales para su imagen. Por un lado, puede deberse al resentimiento por no haber alcanzado los propios sueños, que deriva en la envidia y la necesidad de destruir a quienes sí lo han hecho. Pero, aunque parezca difícil de creer, incluso los chismes más peligrosos pueden surgir de forma inocente, por aburrimiento.
En España, la palabra «chisme» tiene otra acepción, que la define como «un artículo de poco valor«, y se puede usar para hacer referencia a cualquier objeto de forma despectiva; por ejemplo: «Quita este chisme de aquí».l
Los trabajadores
Una de las prácticas más comunes y poco productivas en un trabajo es el chisme. Estas personas que se dedican al chisme en el trabajo hablan de la empresa, de sus compañeros de trabajo y de sus jefes y, por lo general, toman una verdad parcial y la convierten en toda una verdad especulativa.